Cuando un usuario inicia una sesión, W2000 evalúa las directivas empezando por el nivel más alto de la estructura del DA y va bajando a niveles inferiores. El orden en que lleva a cabo dicha evaluación es: primero la sede, después el dominio y finalmente la unidad organizativa. En cada uno de estos niveles, es posible establecer una política como «activa», «inactiva» o «no configurada». Esta última significa que, en un nivel concreto, no se producirán cambios de configuración mientras se lleva a cabo la evaluación. Por omisión, cada contenedor hereda configuraciones GPO del contenedor situado por encima de él. Sin embargo, una configuración dada en el contenedor inferior, como una unidad organizativa, puede sobrescribir una configuración del nivel superior. Por lo tanto, si se establece una directiva en la unidad organizativa padre, pero no se configura en la unidad organizativa hija, ésta última heredará la configuración de su unidad padre. Una directiva similar, configurada tanto en las unidades padre e hija, tendrá por resultado que ambas directivas se apliquen sin ningún conflicto entre ellas. Sin embargo, de entrar en conflicto, la directiva hija tiene preferencia y la unidad organizativa no heredará la configuración de la directiva padre. Un posible método de actuación podría consistir en aplicar un conjunto de directivas amplio a todos los usuarios y, a medida que vaya siendo necesario, ir modificando las directivas de determinados subgrupos dentro de la unidad organizativa.